El Clásico del Astillero es el partido entre Barcelona Sporting Club y Emelec, los dos equipos más populares de Guayaquil. Cuando se juega, la ciudad se divide en amarillo y azul. Muchos lo ven en el estadio; muchos más lo ven en casa, con amigos, familia y comida en la mesa. Esta guía es para ese segundo grupo.
Un poco de historia del Clásico del Astillero
El nombre viene del Astillero, un barrio tradicional del sur de Guayaquil asociado a los orígenes de ambos clubes. Barcelona se fundó en 1925 y Emelec en 1929. Desde entonces, el partido se convirtió en uno de los más esperados del fútbol ecuatoriano.
Barcelona hace de local en el Estadio Monumental y Emelec en el Estadio George Capwell. Da igual dónde se juegue: en las casas de Guayaquil y Samborondón, la previa empieza horas antes, y la comida es parte del ritual.
Qué pedir para ver el partido
La comida de partido tiene una regla: se come sin mirar el plato. Nada que necesite cuchillo, nada que se desarme. Que se pueda agarrar en el entretiempo o mientras el balón está lejos del área.
- Alitas con varias salsas, de las suaves a las picantes.
- Pizzas grandes, cortadas en porciones pequeñas para que rindan.
- Hamburguesas o sánduches, si el partido coincide con la hora de comer.
- Picadas: papas, yuca frita, chorizo, salchichas y queso.
- Bolones pequeños, corviches o empanadas, para darle sabor de la Costa a la previa.
- Ceviche con chifles y canguil, si el partido es de día y hace calor.
Piensa también en lo que acompaña. Pide salsas de sobra, porque en un partido siempre se acaban primero. Ten servilletas a mano, hielo en el congelador y bebidas frías desde antes. Si hay niños en la casa, suma algo sin picante para ellos, como deditos de pollo o una pizza sencilla. Y si alguien no come carne, unos patacones con queso o una pizza de vegetales evitan que se quede mirando.
Tenemos más ideas generales en comida para ver un partido, que sirve para cualquier fecha del campeonato o de la Selección.
Pide antes del pitazo
Los días de Clásico, mucha gente pide comida a la misma hora. Lo ideal es que el pedido llegue antes de que empiece el partido, no durante el primer tiempo. Nadie quiere bajar a la puerta justo cuando hay un tiro de esquina.
- Arma el pedido con los invitados por chat antes de que lleguen.
- Pide con buena anticipación al inicio del partido.
- Revisa el costo de envío antes de confirmar.
- Sigue el pedido en tiempo real y ten a alguien listo para recibirlo.
- Si vives en urbanización con garita, avisa que esperas un pedido.
Si son muchos y cada uno quiere algo distinto, revisa pedir para un grupo sin caos.
Si vas a ver el partido donde un pana
Llegar con comida es la mejor forma de ser buen invitado. Puedes coordinar con el anfitrión y pedir directamente a su dirección, así nadie carga bandejas en el carro. Pregunta antes qué van a pedir los demás para no repetir: si alguien ya va con pizzas, tú puedes encargarte de las alitas o del postre. Y deja la dirección bien escrita, con la referencia de la casa y el nombre de quien recibe.
Una casa con hinchas de los dos equipos
Hay familias donde la mitad es amarilla y la otra mitad azul. Ahí la comida puede ser terreno neutral. Una idea divertida es que cada bando elija un plato y, al final, el que pierde lava los platos o paga el postre. Nada como un buen dulce para bajar la tensión de una derrota.
Y si el partido termina tarde, deja espacio para un segundo pedido. Un postre, un helado o algo para la medianoche. Para eso tenemos ideas en antojos de medianoche.
En Deevery cada plato puede tener hasta dos videos cortos, así ves el tamaño real de la bandeja de alitas o de la pizza antes de pedir. Deevery arranca en Samborondón y la app de clientes llega muy pronto. Cuando esté lista, podrás mirar sin cuenta y crearla solo al pedir.
Deevery arranca en Samborondón. El plato real, en video, antes de pedir.
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