Las reglas de Deevery no están escritas en un cartel. Están en cómo funciona la app. Las fijó el Ing. Eliu Giraldo, fundador de Deevery y de FoodTook Labs, a partir de lo que su equipo aprendió operando delivery desde 2023. Aquí las contamos como lo que son: compromisos con quien pide y con quien cocina.
Regla 1: sabes cuánto pagas antes de decir que sí
El costo de envío se ve antes de confirmar el pedido. No aparece de sorpresa en el último paso ni después de pagar. Si el envío no te convence, puedes cambiar de idea con toda la información en la mano.
Parece obvio, y por eso mismo es una regla. Un pedido empieza mal cuando el total cambia al final. Si quieres entender qué compone ese costo, lo explicamos en cómo funciona el costo de envío.
Regla 2: buscas algo y encuentras eso
La búsqueda de Deevery es precisa. Si escribes «smash», te salen smash burgers, no una lista larga de locales que mencionan la palabra hamburguesa en alguna parte del menú. Si escribes «encebollado», buscas encebollado.
La razón es simple. Cuando ya sabes qué quieres, cada resultado que no tiene que ver es tiempo perdido. Y cuando no sabes qué quieres, mirar los videos ayuda más que una búsqueda que devuelve de todo.
Regla 3: ves el plato real, sin compromiso
Cada plato se muestra en video corto, hasta dos por plato, grabado por el propio restaurante. El video está para el antojo; el pedido sigue siendo rápido. La historia detrás de esta decisión está en por qué el Ing. Eliu Giraldo apuesta por el video en delivery.
Puedes ver videos, restaurantes y menús sin crear cuenta. La cuenta se pide cuando vas a pedir, dar like, comentar o seguir a un local. Nadie te obliga a registrarte para curiosear. Cuando decides pedir, creas la cuenta en ese momento y guardas tus direcciones para la próxima vez. Así el primer pedido no empieza con un formulario largo.
Regla 4: sabes dónde está tu pedido
Después de confirmar, sigues el pedido en vivo hasta tu puerta. Ves cuándo el restaurante lo acepta, cuándo el rider lo recoge y cuándo está en camino. Lo detallamos en seguir tu pedido en tiempo real.
Para que eso funcione, los avisos llegan al instante. Las apps no están preguntando cada pocos segundos si hubo un cambio. Cuando algo pasa, se avisa en ese momento a quien lo necesita: a ti, al restaurante o al rider.
Las reglas de Deevery que no se ven
Hay reglas que no notas en la pantalla, pero que sostienen todo lo anterior. Son principios de cómo está construido el sistema, y también salen del fundador:
- Nada se guarda por atajos. Toda acción pasa por los controles de la base de datos. Un restaurante no puede marcar como entregado un pedido que no entregó; un cliente no puede cambiar un precio. Cada paso se revisa antes de aceptarse.
- Cada error deja un rastro. Si algo falla, queda registrado con un código. Así el equipo encuentra la causa y la corrige, en lugar de adivinar.
- Todos ven lo mismo. Como las cuatro apps trabajan sobre la misma base, lo que ve el cliente, el restaurante y el rider sobre un pedido coincide.
Si te interesa cómo encajan estas piezas, lo contamos sin tecnicismos en cómo se construyó Deevery.
Regla 5: tu opinión cuenta, y por separado
Al final del pedido calificas la comida y al repartidor por separado. Así un plato frío no castiga a un rider que llegó a tiempo, y una entrega complicada no le baja la nota a una cocina que hizo bien su trabajo. Te explicamos cómo hacerlo bien en cómo calificar un pedido.
Si tienes un restaurante, estas reglas también te tocan. El cliente llega sabiendo qué pidió porque vio el video. El precio del envío no genera discusiones al final. Las calificaciones separan la cocina de la entrega. Y el portal muestra al instante lo mismo que ven los demás.
Deevery arranca en Samborondón y la app de clientes llega muy pronto. Si quieres saber quién está detrás de estas reglas, pasa por quiénes somos.
Deevery arranca en Samborondón. El plato real, en video, antes de pedir.
Conoce Deevery