El video en delivery es la decisión que más se nota cuando abres Deevery. Cada plato se muestra en video corto, con un máximo de dos videos por plato. La idea viene del Ing. Eliu Giraldo, fundador de Deevery y de FoodTook Labs, y parte de un problema que casi todos hemos tenido: pedir algo por una foto y recibir otra cosa.
Aquí explicamos el razonamiento detrás de esa decisión, por qué el límite es de dos videos y qué ganan tú y el restaurante.
El problema que resuelve el video
Una foto de menú se toma con buena luz, con el plato recién armado y desde su mejor ángulo. No está mal, pero deja fuera lo que más te importa al pedir. El tamaño real de la porción. Si el queso se estira. Qué hay debajo de la salsa.
El equipo del Ing. Eliu Giraldo opera delivery desde 2023 y vio ese problema muchas veces. Un plato que no se parecía a la foto termina en un cliente molesto, un restaurante que recibe una mala calificación y un rider que carga con la cara del pedido. El video ataca el problema antes de que ocurra: si ves el plato real, sabes qué vas a recibir.
Por qué dos videos cortos y no más
Podría parecer que más video es mejor. La decisión fue la contraria. En Deevery el video está para el antojo, y el pedido tiene que seguir siendo rápido. Por eso hay un límite claro:
- Máximo dos videos por plato. Suficiente para ver el plato desde un par de ángulos o ver cómo se arma.
- Videos cortos. Muestran lo esencial y te dejan seguir.
- Grabados por el propio restaurante. Es la comida que sale de su cocina, no una producción aparte.
El límite también protege al restaurante. Un local pequeño no tiene que montar un estudio ni subir diez clips por plato. Con un celular y buena luz alcanza, como contamos en cómo grabar el video de tu plato con el celular.
Qué cambia para ti con el video en delivery
Ver el plato en movimiento te da información que una foto no da. En la práctica, eso se traduce en pedidos mejor elegidos:
- Pides la cantidad correcta, porque entiendes el tamaño de la porción.
- Te equivocas menos de plato cuando dos nombres se parecen.
- Sabes qué acompañantes trae, aunque el nombre no lo diga.
- Decides más rápido cuando dudas entre dos opciones.
Profundizamos en esto en por qué ver el plato en video antes de pedir, con consejos para mirar los videos con ojo de cliente.
El video junto al resto del producto
El video no funciona solo. El Ing. Eliu Giraldo lo pensó junto a otras decisiones que hacen que el antojo termine en un pedido sin vueltas:
- Puedes ver los videos sin crear cuenta. La cuenta se pide cuando vas a pedir, dar like, comentar o seguir a un local.
- La búsqueda es precisa. Si escribes «smash», ves smash burgers, y cada resultado tiene su video.
- Antes de confirmar ves el costo de envío. Después sigues el pedido en vivo hasta tu puerta.
- Al final calificas la comida y al repartidor por separado, y esa calificación ayuda a que el video y el plato sigan coincidiendo.
Esa cadena es la razón de fondo. El video genera confianza al inicio, y el resto del producto la sostiene hasta que el plato llega.
Lo que gana el restaurante
Para un comercio, el video es una vitrina que cualquier foto difícilmente iguala. Un plato bien mostrado se explica solo. Además, el cliente que pide después de ver el video sabe lo que va a recibir, y eso reduce reclamos por diferencias entre lo prometido y lo entregado.
Si tienes un restaurante y dudas entre foto o video, te puede servir foto o video en tu menú. Y si quieres ver cómo nació Deevery y quién está detrás, la página de quiénes somos lo resume.
Deevery arranca en Samborondón y la app de clientes llega muy pronto. Cuando esté lista, cada plato que mires tendrá su video corto, grabado en la cocina donde se prepara.
Deevery arranca en Samborondón. El plato real, en video, antes de pedir.
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