Entender cómo se construyó Deevery ayuda a entender por qué tu pedido se comporta como se comporta. No necesitas saber programar para seguir esta explicación. Basta con imaginar lo que pasa entre que tocas «pedir» y el momento en que el rider toca tu puerta.
Deevery lo diseñó y lo construye FoodTook Labs, el estudio de ingeniería y producto fundado por el Ing. Eliu Giraldo en Samborondón. El equipo opera delivery desde 2023, y esa experiencia marcó cómo se armó cada pieza.
Cuatro apps, un mismo pedido
Un pedido en Deevery pasa por varias manos. Por eso no hay una sola app, sino cuatro, cada una pensada para quien la usa:
- La app de clientes. Donde miras los platos en video, buscas, ves el costo de envío y sigues tu pedido.
- La app de repartidores. Donde cada rider recibe el pedido, ve a dónde ir y marca cada paso del recorrido.
- El portal de restaurantes, en iPhone y iPad. Ahí el local recibe y avanza pedidos, abre o pausa, maneja horario, sucursales y su carta con fotos y video.
- El panel interno. Lo usa el equipo de Deevery para dar de alta a cada comercio y a cada rider, después de que dejan sus datos en deevery.com y pasan por la revisión de papeles.
Todas son apps propias. No hay piezas alquiladas a terceros que el equipo no pueda revisar o cambiar. Si algo falla en un paso, quien lo construyó es quien lo arregla.
Una base que pone las reglas
Las cuatro apps trabajan sobre la misma base de datos. Lo interesante es cómo la usan. Ninguna app escribe directamente lo que quiere. Toda acción pasa por los controles de la base: funciones y reglas que viven ahí dentro y deciden si algo se puede hacer o no.
Piénsalo como una ventanilla con reglamento. La app del restaurante no puede marcar un pedido como entregado; eso le toca al rider. La app de clientes no puede cambiar el precio de un plato. Cada acción entra por su ventanilla y la base revisa que tenga sentido antes de aceptarla.
Cuando algo falla, queda un rastro
Ningún sistema está libre de errores. Lo que sí se puede decidir es qué pasa cuando ocurren. En Deevery, cada error deja un rastro con un código. Ese código permite al equipo encontrar exactamente dónde y por qué falló algo.
Para ti eso tiene un efecto práctico. Si escribes a soporte porque algo no salió bien, el equipo no tiene que adivinar. Puede seguir el rastro, ver qué pasó con tu pedido y corregirlo en la raíz para que no se repita.
Avisos al instante, sin preguntar cada rato
Hay dos formas de enterarse de un cambio. Una es preguntar cada pocos segundos si pasó algo nuevo, como quien abre la puerta a ver si llegó el correo. La otra es que te avisen en el momento exacto en que ocurre. Deevery usa la segunda.
Cuando el restaurante acepta tu pedido, cuando el rider lo recoge o cuando está llegando, el aviso sale al instante hacia las apps que lo necesitan. Eso hace que el seguimiento en tiempo real sea de verdad en tiempo real, y que el restaurante vea un pedido nuevo apenas entra.
Lo que ves por fuera
Todo lo anterior existe para que la experiencia sea simple. Lo que notas como cliente es esto:
- Miras los platos en video sin crear cuenta.
- Buscas algo concreto y la búsqueda te devuelve justo eso.
- Ves el costo de envío antes de confirmar.
- Creas tu cuenta al momento de pedir y guardas tus direcciones.
- Sigues el pedido en vivo hasta tu puerta.
- Calificas la comida y al repartidor.
Para un restaurante, la ganancia es tener un portal que muestra lo mismo que ve el cliente y el rider, sin desfases. Si te interesa sumarte, el proceso empieza en cómo registrar tu restaurante en Deevery.
Por qué se construyó así
Estas decisiones salen de años operando delivery. El equipo del Ing. Eliu Giraldo vio pedidos que quedaban en un estado raro, avisos que llegaban tarde y errores que nadie podía explicar. La forma de construir Deevery responde a eso. Lo contamos desde el lado de la historia en de FoodTook a Deevery, y desde el lado del fundador en quién es el Ing. Eliu Giraldo.
Deevery arranca en Samborondón y la app de clientes llega muy pronto. Más sobre el equipo, en quiénes somos.
Deevery arranca en Samborondón. El plato real, en video, antes de pedir.
Conoce Deevery